Cómo ayudar a las personas a asumir responsabilidades

¿Qué hay que hacer para ayudar a los colaboradores para asumir responsabilidades en el trabajo y conseguir que al trabajar en equipo logren sus resultados?

Este es un tema que adquiere relevancia para un líder, cuando los resultados del equipo de trabajo son afectados por bajo rendimiento algunos de los colaboradores y éstos son renuentes a aceptar las responsabilidades. Las consecuencias pueden ir más allá, por ejemplo, impacto en las relaciones profesionales si no hay voluntad para cambiar este comportamiento.

Cabe señalar que cuando las personas toman responsabilidad en el trabajo, consigo mismo les permitirá alcanzar las metas personales, así apoyar el trabajo en equipo para el logro de objetivos grupales.

Conseguir éxito en la planificación y ejecución de proyectos es importante para los participantes adquirir responsabilidad propia sobre las tareas asignadas. Hay que enfocarse en cómo aportar en lugar de afectar; esta es una razón sobre porque es importante la responsabilidad en el trabajo, así como las consecuencias de no ser responsable.

La responsabilidad personal es clave en los equipos de alto rendimiento, tanto para crear un ambiente de colaboración y de logro de resultados.

¿Cómo ayudar a las personas para asumir responsabilidades y tener más control sobre sus decisiones?

Asumir responsabilidades de acuerdo a la forma de pensar

Este es el punto inicial para entender debido a que hay personas que prefieren asumir responsabilidades y hay quienes no. Es debido a su forma de pensar o estilo de pensamiento.

La forma de pensar en las personas influye de forma favorable o no de acuerdo al contexto. Hay diferentes estilos de pensamiento y cada uno de ellos tiene su opuesto. Los problemas se hacen evidentes el estilo de pensamiento está en su extremo más alto.

Estilo de pensamiento donde se asume el control y la responsabilidad

Conocido como estilo de pensamiento Locus de control interno.

Las personas con esa forma de pensar, no tienen miedo a asumir responsabilidades, por el contrario, su naturaleza es la responsabilidad.

El lado positivo de esta forma de pensar, es que se mantiene el control sobre las tareas que realizan. No dependen de los demás para aspirar a ser mejores personas, para crecer.

Sin embargo, este estilo de pensamiento tiene una desventaja. En un modo radical o extremista, tienden a pensar que los resultados del equipo, de la empresa dependen de ellos. Se conducen con mucho estrés.

Forma de pensar en el cual depende de las circunstancias externas

Conocido como estilo de pensamiento Locus de control externo.

En el aspecto positivo de esta forma de pensar, en una forma moderada, las personas manejan el estrés adecuadamente y saben compartir responsabilidades con los demás, por ejemplo, con los colegas del equipo de trabajo.

En un extremo alto de este estilo de pensamiento, las personas suelen culpar a los demás de sus errores, si las tareas resultan en fracaso, es debido a circunstancias externas, el clima, la economía, los compañeros de equipo. Sus metas personales no se cumplen por causas ajenas a su control. Buscan excusas en lugar de tomar el control de las acciones.

En este último aspecto nos enfocaremos en este post.

Hay más estilos de pensamiento; te invito a conocerlos por medio del siguiente enlace,

Qué son los estilos de pensamiento y cómo influyen al trabajar en equipo.

Cómo identificar cuando no se es responsable

¿Cómo identificar a las personas por no asumir responsabilidades y que están evadiendo una situación?

  • Por la falta de interés en la realización de sus tareas.
  • Por la falta de interés en el cumplimiento de objetivos.
  • Por ausencia de retos, por permanecer en una zona de confort.
  • Por quejarse de que los demás son injustos con él.
  • Por falta de proactividad.
  • Por falta de confianza en los demás, por malas relaciones personales con equipo de trabajo.
  • “No es mi culpa”.

Cómo ayudar a colaboradores a asumir responsabilidades

¿Cómo puede el líder guiar a los colaboradores a asumir responsabilidades?

Porque es importante asumir responsabilidades

Ser responsables, es como ser el conducir un automóvil, permite tener libertad de elegir el camino hacia el destino deseado.

La importancia de la responsabilidad está relacionada en las aspiraciones de crecimiento en las personas y lograr mejores resultados para trabajo en equipo.

Permite utilizar la experiencia como fortaleza para cumplir anhelos

Tanto en los individuos, como en las empresas, hay experiencias acumuladas a través de proyectos anteriores.

Si bien, cada proyecto es diferente, las experiencias previas pueden ser factores determinantes en hacer realidad nuevas etapas. Asumir responsabilidades permite decidir tomar decisiones basados en el conocimiento, realizar tareas y avanzar en los proyectos.

¿Qué es lo que hace feliz a las personas? Ver que sus aportaciones hacen avanzar las tareas, que contribuyen al éxito de los proyectos.

Asumir responsabilidades proporciona libertad de movimiento

Pensar que las circunstancias externas son las responsables de los resultados, es una forma de limitar el crecimiento y hacer lo que uno desea.

Aún y cuando por causas externas ocurra un problema, es la ocasión para conocer cómo se enfrentará esas circunstancias. Es un marco de referencia para aprender y crecer.

Cada escenario, representa la oportunidad para tomar decisiones y conocer si fue una decisión acertada, cómo se puede actuar en un evento futuro. Si los resultados de la decisión fueron desastrosos, con seguridad habrá una siguiente ocasión para actuar mejor.

Ayuda a las personas a asumir responsabilidades utilizando sus fortalezas

La falta de seguridad para desarrollar una tarea, es una forma de evadir y también de no tener responsabilidades con los demás, cómo trabajar en equipo.

Es una posibilidad que un líder puede explorar, con el objetivo de ayudar al desarrollo de la persona, cambiando esta actitud.

Las victorias rápidas ayudan a desarrollar confianza en sí mismo

Pensar con la perspectiva de que los eventos externos son decisivos en los resultados, crea inseguridad, por lo que participar en grandes proyectos, hace estas personas sentirse abrumadas y evitarán responsabilidades.

Una forma de cómo cambiar esta situación y poner en práctica la responsabilidad consiste los involucrarlos en proyectos cortos. Conseguir éxitos inmediatos, los ayudará a ganar experiencia para futuros eventos. Porque es importante ser responsable, así lo es guiar estas personas a que aprendan a tomar el control de sus tareas y de sus decisiones.

Guiarlos a buscar soluciones en lugar de culpables

Expresiones cómo “no es mi responsabilidad” y señalar culpables, es una salida para evadir compromisos. Cómo líder es importante guiar a las personas a cambiar este enfoque de buscar culpables por buscar soluciones.

Esta es una postura más saludable y además ayuda a empoderar al equipo.

Rescata aprendizajes y aplícalos en el momento actual

Cuando el fracaso se relaciona con malas experiencias, es probable que después de estos resultados no se desee asumir responsabilidades.

Para cambiar este comportamiento en el equipo, hay que explorar cual es el enfoque. Si las personas se enfocan en las fallas, la actitud sobre tener responsabilidades en las tareas y con los demás, seguirá igual.

¿Qué es lo que aporta esta experiencia? ¿Qué es lo que se puede aprender?

Este tipo de acontecimientos, aportan muchas enseñanzas.

  • Ayuda a reflexionar y encontrar que es lo que se hizo, en dónde sucedió el problema.
  • Quiénes estuvieron involucrados, cómo se puede trabajar mejor.
  • Se conoce, que es lo que ya no se debe hacer.
  • ¿Qué es lo que se puede hacer diferente?
  • Descubrir áreas de oportunidad en comunicación, en colaboración.

Que las personas dejen atrás los pensamientos, las aseveraciones de lo que se hizo mal, que los resultados no fueron los deseados y ayúdalos a construir un presente y futuro con los aprendizajes obtenidos.

Proporcionar los recursos necesarios

Si no se cuenta con lo necesario para realizar las tareas, es fácil evadir responsabilidades.

¿Qué es lo que se requiere para trabajar? Proporciona los recursos necesarios; esta acción envía al equipo un mensaje congruente acerca de la importancia de la responsabilidad.

Clarificar funciones, responsabilidades y tareas

¿Cómo está relacionada cada tarea con el objetivo global del proyecto, con la visión de la empresa?

En ocasiones, la apatía hacia el trabajo se debe a que las personas, no tienen claridad respecto a cómo el esfuerzo que realizan contribuye con los objetivos de empresa.

Un líder necesita asegurarse que las personas entiendan cómo su trabajo es importante las diferentes etapas del proceso del negocio, los beneficios que aporta, cómo ayuda a los demás.

Comprender la importancia del resultado final de cada tarea, les ayudará a motivarse y es una buena acción para ayudarlos a desarrollar actitudes de   responsabilidad.

Dejar a un lado las excusas y las culpas

Tareas que no se han realizado, proyectos pospuestos o inconclusos, errores, una actitud muy cómoda es buscar excusas y culpar a otras personas o eventos.

Asumir el rol de víctima conduce al estancamiento; de esta forma el éxito se irá posponiendo de forma indeterminada. Este comportamiento no es favorable al trabajar en equipo, ya que es un freno en cuanto al rendimiento grupal.

Encontrar excusas es un mal hábito.

Una pregunta para ayudar a cambiar este hábito es la siguiente ¿Cuánto tiempo dedicar a reflexionar sobre el logro de objetivos y cuánto a buscar excusas?

La proactividad ayudará a cambiar de buscar excusas a asumir responsabilidades.

Delega tareas

En los casos en que el líder prefiere mantener un amplio control de lo que sucede en el equipo, es factible que se presenten situaciones de personas que no se responsabilizan.

Una de las responsabilidades de un líder es desarrollar a las personas, delegar tareas es una forma de ofrecer oportunidades para crecer, para que asuman el control de sus funciones.

Delegar ayuda a desarrollar espíritu de colaboración entre los integrantes de un equipo.

Conclusiones

Las personas y los equipos tienen un rol para desarrollar tareas; el líder y cada uno de los dirigidos tienen una participación específica en el logro de los proyectos del negocio.

Hay dos formas de pensar que inciden en cómo las personas se responsabilizan de las actividades. Por un lado, están quienes toman la iniciativa para tener el control sobre lo que realizan. Por otro lado, quienes verifican cómo los eventos externos pueden incidir en lo que realizan. En un modo moderado, ambos estilos de pensamiento ofrecen ventajas. Sin embargo, un extremo del primer caso, es cuando llega a pensar qué sin su presencia, la empresa no funciona; un extremo del segundo caso consiste en evadir responsabilidades.

En el segundo caso, no sólo se están afectando a sí mismos, desarrollar un mal hábito, estancarse, también representa un obstáculo al logro de metas para los equipos de trabajo.

Falta de interés en realizar tareas, falta de retos, buscar excusas, son características de las personas que tienen esta forma de pensar.

Ayudarlos a conseguir triunfos rápidos mediante metas a obtener un periodo de tiempo breve, permite a las personas adquirir confianza en que sí pueden conseguir resultados. El acompañamiento es importante, pero también lo es delegar.

Una actitud, en ocasiones muy arraigada consiste en buscar excusas. Invitarlos a reflexionar acerca del tiempo que dedican a pensar cómo conseguir el éxito y cuanto a seguir posponiéndolo.

Asumir responsabilidades ayuda a tomar el control para tener éxito, evadirlo es un camino para estancarse.

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Cómo organizar la lista de tareas pendientes y ser más productivo

¿Cómo dar la mejor utilización a una lista de tareas pendientes y ser más eficiente?

¿Te identificas con lo siguiente? Hay que atender la rutina diaria, actividades planificadas, urgentes, ayudar a un colega, a un colaborador que está en etapa de aprendizaje y más tareas que se van acumulando

Esto provoca sentirse abrumado, agotado inclusive antes de comenzar. ¿Qué hacer? ¿Por dónde comenzar? No hay tiempo para hacer más.

Una de las soluciones más conocidas a este tipo de situaciones, consiste en elaborar una lista de tareas pendientes y así tener un control sobre cómo realizarlas.

Pero no basta llenar una hoja Excel o escribir en papel la lista de tareas; esta acción por si sola no es un organizador de actividades; es cómo un archivero donde se clasifican y guardan documentos. Pueden ser bien aprovechados, o pueden quedar allí archivados.

Tanto en el ejemplo del archivero como la hoja Excel o en papel, la finalidad no es agregar tareas; es efectuarlas y concluirlas de acuerdo su respectiva prioridad.

Una lista de tareas pendientes debe proporcionar claridad acerca de lo que se necesita hacer y en qué orden.

A continuación, te comparto opciones que ayudarán a organizar la lista de tareas pendientes para mejorar la agenda de trabajo y ser más productivo.

Ventajas de elaborar una lista de tareas pendientes

Proporciona claridad sobre lo que se necesita hacer

Hay que trabajar en desarrollar una o varias actividades, ¿Hacia dónde conducen cada una de ellas? ¿Cómo hacer más eficiente el trabajo?

Por medio de una lista de tareas pendientes, ya que así se puede identificar,

  • Cuáles son las tareas que hay que atender primero por su prioridad
  • Qué tareas son dependientes, esto es, si es necesario completar la tarea “A”, para realizar la tarea “B”; o quizá las tareas “A” y “B” estén duplicadas.
  • Qué recursos se necesitan, con que se cuenta y que hay que conseguir.
  • Qué habilidades requiere la ejecución de cada tarea, que apoyo hay que pedir.

Ayuda a asignar prioridades

Al tener claro que es lo que se debe hacer, un paso siguiente es determinar los criterios sobre en qué actividades hay que trabajar primero.

Esta organización se convierte en una guía diaria, que puede ser semanal e incluso definir la agenda del mes.

La organización de tareas ayuda a reducir el estrés

Sin una organización, a pesar de trabajar en cada actividad, este trabajo puede resultar en esfuerzos aislados.

Esto genera sensación de estancamiento, que las actividades pendientes crecen y no se le ve el final; el resultado, estrés.

Por medio de la lista de tareas, puedes planificar tu agenda diaria, conocer cuánto tiempo te llevará completar cada actividad. Así, al llegar una nueva, puedes determinar en qué momento se llevará a cabo.

¿Tareas individuales o grupales?

¿Hay más personas involucradas en la tarea? ¿Se requiere la participación de más de una persona para completar en tiempo y forma? ¿Quién tiene la experiencia que tú no tienes actualmente para completar una tarea?

Trabajando organizadamente, ayudará a visualizar cómo optimizar los esfuerzos para completar las tareas.

Reduce la posibilidad de omisión de tareas

Reza un dicho “Es más efectiva la tinta más débil que la mente más brillante”.

Es más factible tener el control de las tareas diarias, si los pendientes se anotan en papel, se registran en formato electrónico, que tener el control en la mente.

Una lista es mejor organizador de tareas, y ayuda a disminuir el estrés ¿Qué sucedería si se queda en el olvido alguna tarea importante y prioritaria?

Ayuda a avanzar

Aún y cuando sigan llegando actividades por realizar, la lista de tareas pendientes te ayuda a avanzar, ya que tienes el registro de aquellas se han concluido.

Por otro lado, ¿Qué tareas ya concluidas o en la lista, pueden representar un avance para aquellas que están llegando? ¿Qué tareas de las que están llegando se duplican con las existentes en la lista?

Seguimiento a las tareas

La organización de tareas por medio de la lista de pendientes ayuda al seguimiento.

  • ¿Qué porcentaje se avanzó durante el día, durante la semana?
  • ¿Qué actividades se concluyeron? ¿Qué actividades siguen abiertas? ¿Cuáles son las causas por las cuales no se han concluido?
  • ¿Cómo se puede avanzar más rápido?
  • De las tareas que se atienden ¿Qué porcentaje son prioritarias?
  • ¿Qué problemas se han solucionado? ¿Qué problemas siguen vigentes?
  • ¿Es necesario cambiar la planificación actual de tareas para ser más productivo?

Cómo organizar la lista de tareas pendientes

Contempla el panorama completo

Dos preguntas claves que te ayudarán son las siguientes

  • ¿Por qué estás haciendo lo que estás haciendo?
  • ¿Qué es lo que debes hacer para tener éxito y crecimiento?

Desglosa por áreas de empresa ventas, finanzas, formación, tecnología, investigación y desarrollo, proyectos relacionados al crecimiento, proyectos relacionados al mantenimiento; así como por áreas personales, salud, relaciones personales, familia, finanzas y crecimiento personal.

Las respuestas permitirán a organizar las tareas y dar dirección con una idea más clara sobre qué es lo que deseas conseguir y tener un punto de referencia para tomar decisiones sobre cómo agrupar y clasificar tareas.

Conoce más acerca de las áreas clave en la vida y en la profesión, la rueda de la vida, en el siguiente enlace,

10 pasos para lograr satisfacción laboral en tu desempeño como líder.

Gestiona mejor el tiempo asignando prioridades

Hay una limitante para realizar tareas, el día tiene 24 horas, no es posible conseguir más tiempo, pero sí organizarse mejor, asigna prioridades.

Así conocerás que tareas atender primero, que es lo que se puede delegar, que tareas no son productivas.

Conoce cómo ser más productivo en el tiempo,

Gestión del tiempo en el trabajo: Cómo organizarse mejor + 5 dinámicas.

Segmenta las tareas

Por gestión del tiempo, por ser más productivo, hay que considerar las tareas se realizan desde la oficina, las que requieren desplazamiento, por ejemplo, visitar clientes, las actividades de formación, eventos de publicidad.

Algunas tareas son compuestas, requieren de hacer algo previo. Las presentaciones ejecutivas, las conferencias, son algunos ejemplos. En estos casos, la tarea central es la ponencia, pero requiere trabajo previo, la preparación de las mismas y considerar el desplazamiento a otra oficina, otra área de la ciudad, etc.

¿Cuánto tiempo se necesita para los desplazamientos?

Después de organizar por prioridad, hay que agrupar la lista de tareas pendientes.

Si las tareas prioritarias incluyen tareas de oficina, presentaciones ejecutivas, otro tipo de eventos y el tiempo de desplazamiento es considerable, utiliza la tecnología, para aprovechar el tiempo de traslado.

Te comparto un par de guías para utilizar la tecnología como aliado en la productividad.

Cómo hacer del móvil un aliado en la productividad laboral.

12 Herramientas para incrementar productividad en tu negocio.

Cumplimiento de objetivos, Verbos + métricas + fechas

Una tarea va relacionada a un objetivo.

Considera el siguiente la redacción de la siguiente tarea en dos versiones,

  • Hacer ejercicio diario.
  • Correr un circuito de 5 kms para una fecha específica.

En el primer caso, caminar del estacionamiento a la oficina, subir escaleras, desplazarse de una oficina a otra, caminar de la oficina al estacionamiento, son acciones de ejercicio diario.

¿Es esta la finalidad con hacer ejercicio diario? ¿Hacia dónde te conduce?

En el segundo ejemplo, tiene un propósito a cumplir en la fecha especificada y representará un logro respecto al nivel de condición físico atlética que se tenía en la fecha de inicio.

Con la redacción del segundo ejemplo, se puede determinar qué recursos y ayuda se necesita para cumplir la meta, desglosar en varias tareas, dar seguimiento.

Con los ejemplos anteriores, nos permite observar lo siguiente,

Una tarea sin métricas y fechas puede ser confusa e improductiva.

A pesar de asignarle diariamente recursos, es difícil constatar el avance.

Se desaprovechan oportunidades de mejora.

Recuerda la realización de una tarea debe conducir a un cambio. Qué ese cambio sea tangible. Debe ser para mejorar.

Las tareas y el nivel de energía

Cuando la lista de tareas pendientes es extensa, hay que considerar el nivel de energía, pues disminuye conforme las horas transcurren.

¿Para qué planificar la tarea que demanda mayor energía al final del día? ¿Para qué aumentar la probabilidad de errores o de reprocesos?

Planifica las tareas más demandantes al inicio del día, es una práctica a favor de la productividad.

Actividades físicas y mentales

Es importante considerar asignar tiempo para actividades relacionadas a la salud y recuperación de nivel de energía. Previamente se comentó sobre considerar el panorama completo en los diferentes contextos de empresa y personales.

Ahí hay que considerar la práctica de actividad física y el tiempo para ejercicios que fortalezcan la mente.

Una mejor salud ayuda a desarrollar con mayor grado de eficiencia las actividades diarias, a tomar decisiones, ser creativos, ser más resistentes al estrés. Son herramientas que favorecen la productividad.

Clasifica este tipo de actividades como prioritarias, asigna tiempo y recursos durante el día para desarrollarlas.

Conclusiones

Organizarse en el trabajo y en las actividades cotidianas, ayuda a reducir el estrés, ser más eficiente y productivo.

No es suficiente con elaborar una lista de tareas pendientes, este es el primer paso. Para conseguir beneficios, hay que tener claridad que es lo que se desea conseguir, que es lo que se debe hacer para avanzar.

Para gestionar el tiempo, hay que definir qué es lo prioritario y las actividades que se pueden clasificar así. La realización de estas tareas permite avanzar en los proyectos.

Hay que considerar las herramientas y recursos a utilizar. Por ejemplo, para aprovechar el tiempo durante los desplazamientos de un lugar a otro.

Otro aspecto relevante es el manejo de los tiempos, fecha de inicio de la tarea y fecha final, esta es la forma de calendarizar la lista de tareas pendientes dedicando la atención de tiempo y otros recursos a su realización y conclusión.

¿Cómo organizas tus actividades?

 

 

Cómo ser un mal oyente

Un deseo natural en la comunicación es expresar nuestros argumentos. Hay que cuidar que en ese propósito no llegar a ser un mal oyente, pues entonces la comunicación se vuelve deficiente.

Tendemos a dar a conocer las ideas, noticias, los resultados; que los demás conozcan que es lo que pensamos de un tema o asunto en particular. Quizá hay mucho material para compartir. Pero no se trata sólo de hablar y hablar. Hay que saber escuchar a los demás.

Quizá sea muy importante y prioritario dar a conocer una noticia, exponer resultados; sin embargo, dejar de escuchar a los demás, puede resultar en pérdida de oportunidades,

  • ¿Cómo saber si los interlocutores comprendieron la idea, el mensaje expuesto?
  • ¿Cómo poder ayudar a las personas, por ejemplo, a los colaboradores?
  • ¿Se puede mejorar la idea expuesta? ¿Alguno de los interlocutores puede aportar algo más?
  • En el discurso contiene algo que los demás deben aprender ¿Hay claridad en ello?

Posturas cómo las anteriores llevan a tener áreas de oportunidad en la comunicación, específicamente en el nivel de escucha.

Un elemento clave para ser buen nivel de escucha es la empatía, ponerse en los zapatos de las personas; despertar el interés por escucharlos, sin interrumpirlos o asumir que su forma de ver el mundo es igual que el de los demás.

A continuación, te comparto cómo identificar a un mal oyente.

Características del mal oyente

Juzga lo que dicen los demás

En lugar de escuchar al interlocutor, se juzga lo que está diciendo.

El juicio es un filtro en la comunicación, con frecuencia para encontrar errores, desaciertos o una forma para estar en desacuerdo con los demás.

Esto puede impactar en la confianza de las personas; por otro lado, puede dejarse a un lado, algún mensaje importante, desaprovechar experiencias, conocimientos nuevos.

El lugar que se le da a las personas

El concepto y el lugar que se le da las personas, influyen en la forma en que se les escucha.

Un ejemplo, cuando se les etiqueta, que carecen de conocimiento sobre el tema, resultará en falta de atención en lo que desean comunicar. Aquí aparece el mal oyente.

Lo anterior es diferente, cuando se les da su lugar y la oportunidad para expresar su opinión, sin etiquetarlos por el nivel de experiencia que tienen del tema.

El rango superior del jefe

Sentir superioridad y autoridad, por ejemplo, de un supervisor hacia los colaboradores, quien fija su postura que

  • él conoce más.
  • Sabe algo que los demás no.
  • Sus colaboradores no le van a indicar lo que se debe hacer.

Es un marco propicio para el mal oyente. Más consecuencias de estas actitudes, es que la confianza se va perdiendo y se crea una brecha entre el supervisor y los colaboradores.

Quizá estés interesado en conocer diferencias entre el líder y el jefe,

10 diferencias entre líder y jefe.

Desviar la conversación

¿Cuál es la razón de cambiar el tema de una conversación a mitad de la misma?

Quizá por estrategia personal, pues se trata de un tema que incomoda, por no considerarlo interesante o por carecer de conocimiento.

Otra razón, debido a falta de concentración o al hábito de interrumpir a los demás.

Estas razones afectan a las relaciones personales.

Falta desarrollar habilidad de escucha activa

Un mal oyente, no tiene conocimiento sobre que es la escucha activa o no ha desarrollado la habilidad.

Se encuentre en cualquiera de las 2 situaciones, contar con la habilidad de escuchar activamente, dejará de ser mal oyente.

La escucha activa, es el mejor nivel de escucha.

En el siguiente enlace conocerás más acerca del tema,

Cómo ser más eficaz en las relaciones personales con escucha activa.

Tener una mejor historia que contar

Un ejemplo sobre cuando se presenta esta situación. Durante una reunión de trabajo, cuando una persona o equipo expone los resultados de una tarea o proyecto.

Entonces, alguien más, interrumpe con argumentos tipo, “lo que yo he conseguido es mejor que eso…” o “tengo una mejor historia que contar …” , es un caso de un mal oyente.

¿Cuál es entonces el objetivo de la conversación? ¿Se trata de una competencia o de compartir resultados?

¿Cuánto se deja de aprender de los casos de éxito de otras personas por entrar en competición en lugar de escucharlos?

Hablando de …

Es una frase y suele ser un pretexto para cambiar la temática de una conversación.

Puede ser para bien o no. Cuando no hay buen contenido en la conversación, el tema está agotado, es una buena alternativa hablar de algo diferente.

Cuando el tema a tratar es de interés para los presentes, hay dinamismo en la conversación y repentinamente alguien desea cambiar la temática sólo por interés personal, es un mal oyente.

Manipular la conversación

Llevar la conversación hacia donde el oyente quiere en lugar de que tome su curso natural, es quizá muy conveniente para él, pero no necesariamente es igual para el interlocutor.

Manipular la conversación, no es de gran ayuda para la comunicación e incluso puede llegar a afectar las relaciones personales.

Una variante es cuando el oyente asume el rol de un interrogador; un ejemplo, cuando presentan este tipo de situaciones es cuando se trata de resolver problemas y el oyente interroga a su interlocutor llevando la conversación a buscar culpables en lugar de encontrar alternativas.

Esta situación trae más consecuencias, como crear un mal ambiente en el grupo.

Dos malos oyentes

En una conversación, hay mal oyente tanto de un lado como el otro.

Ambas partes hablan y hablan, pero no escuchan a la contraparte. Es un monólogo y difícilmente puede tratarse de una reunión productiva, lograr algún acuerdo.

Se trata de no perder, pero ¿Quién resultó ganador? ¿De qué sirvió la reunión?

Pregunta – respuesta por parte del mal oyente

Un ejemplo de este caso, es cuando una persona plantea un escenario cómo un problema o conflicto.

¿Ves esta situación como un problema? Porque yo no lo veo así. Yo considero que…

En este caso el oyente interrumpe a su interlocutor utilizando una pregunta, él mismo se da respuesta y continúa hablando, sin dejar que el otro participante intervenga, que termine de exponer su argumento.

Con esta secuencia, el planteamiento original se queda inconcluso. En este tipo de situaciones, un mal oyente no contribuye a encontrar alternativas, quedando la situación como en un inicio se plantea.

Una palabra que cambia el rumbo de la conversación

Una clave de éxito para la comunicación eficiente es la escucha activa. Un principio en la escucha activa es enfocar la atención en las palabras del interlocutor, sin interrumpirlo.

Cuando una palabra o frase provoca que la persona que escucha se disperse o interrumpa, argumentando algún juicio sobre cómo interpreta el mensaje de su interlocutor, la comunicación es deficiente, es una característica del mal oyente.

Algún malestar físico o emocional

En este caso, no se trata de un hábito o actitud que haya que cambiar para tener mejor nivel de escucha, se trata de un momento que no es el indicado para tener una conversación eficaz.

Una dolencia física, un sentimiento, alguna angustia que afecten concentrarse en la conversación; en estos casos, es conveniente que el oyente exprese cómo se siente y buscar un mejor momento para llevar a cabo la conversación.

Qué separa a un mal oyente del buen comunicador

Enfoque en el tiempo

El enfoque en el momento de la conversación diferencia a un mal oyente de quien si lo es. Mientras quien sí tiene buen nivel de escucha está concentrado en lo que el interlocutor está diciendo, su contraparte trata de adelantarse al siguiente paso, hacia dónde va su interlocutor; esto causa dispersión respecto a la atención de la conversación.

Cómo se enfoca en las tareas

Cómo hace las tareas, la forma de enfocarse, hace la diferencia en cuanto al nivel de escucha.

Un mal oyente atiende varias tareas a la vez, entre ellas escuchar a las personas, el buen oyente atiende una tarea a la vez, en este caso, escuchar con atención a su interlocutor.

Cómo se realizan las preguntas

Las preguntas son herramientas que contribuyen a la buena comunicación.

Después que el interlocutor ha concluido su intervención, hacer preguntas cómo Lo que estoy entendiendo …. ¿Es así?  ó ¿Qué es lo que significa …? es parte del proceso de una buena comunicación.

Sin embargo, interrumpir al interlocutor para hacer preguntas cuando no ha expresado la idea completa, hay un área de oportunidad en la comunicación. Hay un mal oyente.

Utilizar preguntas para ayudar a que el interlocutor visualice una situación de forma diferente, estamos hablando de una herramienta poderosa en la comunicación.

Cuando las preguntas interrumpen al interlocutor o desvían del tema principal, constituye un área de oportunidad en la comunicación.

Conclusiones

Por considerar que se tiene poco espacio en la agenda, por la urgencia de comunicar un mensaje, que el tema en curso es de escasa relevancia o por hábito, son situaciones en que no se brinda atención a lo que el interlocutor desea expresar.

Una de las situaciones más comunes es cuando el oyente juzga el mensaje de su interlocutor. Los juicios, son filtros en la comunicación, donde el mensaje puede ser interpretado a modo personal, se interrumpe al interlocutor, se desvía del tema planteado. La esencia del mensaje original se distorsiona, es causante de conflictos, pérdida de oportunidades.

¿Se trata de exponer un hecho sobresaliente o de una competencia? Es una variación de los juicios; en la que se cae en una dinámica del más fuerte, el mejor, el de mayor autoridad.

Además de tener áreas de oportunidad, un mal oyente puede generar conflictos en las relaciones personas, impacta en ambiente de trabajo.

En una misma situación, hay aspectos que distinguen a un mal oyente de un buen comunicador. Cómo enfoca la atención en su interlocutor, cómo utiliza las preguntas; ¿Un abismo o un paso separan a uno del otro?

¿Cómo reconoces a un mal oyente, lo identificas por medio de otra característica?

 

 

 

 

Qué hacer después de un fracaso empresarial

El fracaso empresarial es un tema que no es de los preferidos a tratar en las reuniones de trabajo.

Hablar sobre proyectos fallidos, de los cuales no se recuperó inversión, productos o servicios que han fracasado, que no son del agrado de los clientes, que algún lanzamiento fue un fracaso, decisiones erróneas que resultaron en pérdidas económicas o posicionamiento en el mercado, genera emociones de pesimismo, desmotiva a las personas, etc.

Lo que se desea escuchar y conocer en estas reuniones, es acerca de avances de proyectos, clientes satisfechos, de éxitos.

Claro está que no es divertido hablar de fracasos en las empresas, sobre todo cuando se está atravesando por una situación de crisis, por un momento complicado.

A pesar de ello, el tema del fracaso empresarial que debe ser admitido por el líder y los colaboradores, debido a que sí hay un después de, si hay un mañana, ya que se puede aprender de lo que se hizo mal y que se necesita evitar o hacer para salir de la situación y que esa situación no se repita.

En el lado positivo, aprender del fracaso permite obtener fortaleza conocer que hacer después de esta etapa e ir abriendo camino al crecimiento.

El fracaso empresarial a lo largo de la historia

Quizá has leído frases como las siguientes,

  • La perseverancia es fallar 19 veces y tener éxito en la vigésima.
  • Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo.
  • La diferencia entre ganar y perder suele ser no rendirse.
  • El fracaso es solo un desperdicio si no aprendes una lección de ello.
  • Puedo aceptar el fracaso, pero no puedo aceptar no intentarlo.
  • El único fracaso es no tener el coraje de intentarlo.

Abundan las historias acerca de empresas, emprendedores, productos, comunidades que quebraron, que fracasaron y luego triunfaron.

  • Empresarios quienes intentaron vender su producto en muchas ocasiones antes conseguir el éxito.
  • Empresas exitosas que previamente fracasaron.
  • Personas que vivían en el anonimato, en circunstancias adversas, antes de concebir un producto exitoso y revolucionario.
  • Empresas que se fueron a la quiebra, para después resurgir con productos íconos en la historia.
  • Escritores cuyas obras fueron rechazadas una y otra vez antes que su obra literaria se convirtiese en un éxito.
  • Deportistas, artistas, a quienes les recomendaron dedicarse a otra actividad y quienes posteriormente desarrollaron una carrera profesional prodigiosa.
  • Científicos, cuyos inventos pasaron por etapas de fallas y fracasos, para posteriormente beneficiar a la humanidad.
  • Historias de naciones que vivieron situaciones muy adversas para convertirse en países de primer mundo.

Claro está que después de un error, de un fracaso, la sensación en las personas, en las empresas es de pesimismo, este es el primer reto a vencer, convencerse que, si es posible vencer este obstáculo, para después crecer.

Una vez conseguido el éxito, las personas parecen agradecer sus fracasos. Lo consideran como el maestro del aprendizaje; cómo la mejor forma de averiguar lo que no funciona, para después descubrir que es lo que sí funciona. Entre las claves del éxito en estas historias, se pueden encontrar, la disciplina, mentalidad exitosa, persistencia, hacer algo diferente para conseguir resultados diferentes.

En estas etapas, les permitió adquirir experiencia y fortaleza para futuros desafíos.

Fracasos en proyectos internos

Algunos proyectos son considerados como fracaso empresarial, principalmente debido a que no se recupera el monto de la inversión, los beneficios recibidos son menores a los esperados o no se llegaron a implementar.

Ante estas situaciones, que mejores fuentes de información práctica que los intentos fallidos. Estas circunstancias, se convierten en procesos de eliminación de los pasos que no funcionan. Conseguir el éxito, requiere mucho trabajo y parte de ese trabajo es eliminar los problemas empresariales y después encontrar el desempeño correcto.

Visualizar el paso siguiente después del fracaso

Imagina cómo sería el mundo actual si,

  • Thomas Edison, hubiese abandonado el proyecto por crear la bombilla eléctrica después de fallar por 4 o 5 ocasiones.
  • Steve Jobs, después de haber sido despedido de Apple, no hubiese regresado a la empresa.
  • Walt Disney se hubiese retirado de los proyectos creativos, después de haber sido despedido de su empleo en un periódico argumentando falta de creatividad.
  • Elvis Presley, Los Beatles, hubiesen abandonado sus proyectos musicales, en el inicio de sus respectivas trayectorias, cuando les dijeron que no tenía futuro en esta industria.

Un común denominador que tuvieron las personas anteriores, es que no visualizaron el fracaso como el fin de sus proyectos. Cada quien tuvo la disciplina y perseverancia para continuar a pesar de los reveses.

Es más valioso un caso de éxito, cuando aplica tiempo, disciplina y conocer que fue lo que se hizo para después de innumerables intentos y fracasos consiguieron por medio de sus proyectos un cambio favorable.

Este tipo de experiencias, trabajar intentando conseguir un resultado, superando obstáculos sin dejarse vencer, es lo que forja a un experto en el tema.

Recuperarse después del fracaso empresarial o personal

Quizá después de un tímido intento por hacer realidad un objetivo se obtiene éxito; pero no siempre es así.

Hacer realidad grandes proyectos, productos innovadores, nuevos diseños, emprender, alguna decisión por parte del líder, están expuestas a resultar en error, a no conseguir en lo que originalmente se planificó.

Temor al fracaso

Objetivos cumplidos, éxito logrado, misión cumplida, es lo que se desea escuchar después de ejecutar una actividad. Si bien, un proyecto se genera y se planifica enfocado en cómo hacerlo realidad, conseguir un cambio para un estado mejor, los obstáculos no están exentos de presentarse.

Un fracaso puede presentarse como una experiencia fuerte y debido a la emocionalidad resultante, lo que se desea es renunciar a ese propósito.

En estos casos hay tener en cuenta que grandes negocios los son hoy, después de superar al menos un fracaso empresarial. Historias hay muchas.

Cómo reaccionar ante los errores y obstáculos, un plazo de tiempo largo, determina la diferencia entre el fracaso y el éxito.

Es importante trabajar con la parte emocional para mantener una postura optimista. En los siguientes enlaces te comparto guías y recursos para gestionar las emociones,

Qué es inteligencia emocional en el trabajo + 3 dinámicas aplicadas.

Cómo aprender a gestionar las emociones en el liderazgo.

El rechazo como una variante del fracaso empresarial

El rechazo es una variante del fracaso.

Ocurre cuando alguien más dice que no se va a conseguir el éxito o cuando alguien recomienda hacer algo diferente debido a que no se tiene la capacidad de hacer lo que se intenta hacer.

A los Beatles, les dijeron que sus días dentro de la música estaban contados. A Walt Disney lo despidieron del trabajo como periodista. La obra carrie de Stephen King fue rechazada en múltiples ocasiones antes de tener éxito.

¿Qué experiencia se puede obtener de los ejemplos anteriores?

Los proyectos anteriores no fueron una mala idea o proyectos sin futuro. En un inicio los puntos de vista de otras personas no percibieron el potencial de los mismos.

Lo que separa al fracaso del éxito

El éxito requiere firmeza

Alcanzar el éxito para un proyecto, implica trabajar y superar las circunstancias que se presenten durante el trayecto; algunas pueden ser muy adversas; conseguir el éxito requiere de mantenerse firme ante estos escenarios, persistir para triunfar.

Una postura firme para lograr lo que se desea, va más allá de una habilidad técnica; es sentir pasión, persistir, motivarse, tener deseos de triunfar.

Estos atributos, permiten seguir adelante a pesar de una derrota, de los rechazos, sobreponerse a una mala decisión.

Tener firmeza es decidir que el fracaso empresarial o personal no es una opción; es tener determinación para tener éxito y convertir los objetivos en realidad.

La creatividad: un puente entre el fracaso y el éxito

Ante un fracaso, hay que agotar todos los recursos posibles, ¿Qué hacer si a pesar de eso no se consigue avanzar?

Generar opciones desde cero.

Superar un fracaso requiere de explotar algo diferente; nuevas ideas, estrategias para encontrar soluciones. Grandes inventos, productos novedosos, así lo confirman. Explorar caminos utilizando nuevas ideas, conducen a innovar y conseguir éxitos.

Salir de la zona de confort

Permanecer en zona segura, puede conducir a repetir las mismas tareas una y otra vez; si una vez se fracasó, en estas condiciones, es muy probable que el fracaso se repita.

Quizá estés interesado más de tema de abandonar zonas de confort,

Como abandonar zona de confort y convertirte en un líder que inspira.

Te comparto más recursos que para pensar y hacer algo diferente,

Cómo hacer una lluvia de ideas, definición + 5 dinámicas de grupo.

Qué es pensar fuera de la caja + 5 ejercicios para obtener resultados diferentes.

La forma de reaccionar ante una situación – determina el éxito o el fracaso

Celebrar los tiempos de abundancia es muy agradable; los momentos de éxito no ponen a prueba las habilidades, los momentos difíciles si lo hacen.

Los momentos de crisis muestran que tan creativos, resilientes, firmes, emocionalmente inteligente son las personas. Estas etapas representan una prueba para conocer qué tan firme es la postura de las personas involucradas para salir del estancamiento.

Superar estas etapas revelan la forma de reaccionar ante estos momentos y la capacidad de utilizar lo mejor de cada persona.

Conclusiones

Entre los factores que conducen al éxito, uno muy relevante es cómo se manejan los momentos de crisis.

Una crisis puede ser el final de un proyecto. No nada más en el futuro, quizá buscar culpables.

Manejar el fracaso empresarial, decidir y trabajar después que éste ocurre, asumiendo actitudes características de este proceso, inteligencia emocional, resiliencia, creatividad, perseverancia.

La historia nos ha compartido muchos ejemplos de empresas, empresarios que hay conseguido el éxito después de uno o muchos fracasos. Algunos de estos proyectos ocurrieron hace muchos años y aún siguen vigentes.

Algo que agradecen las personas exitosas, es haber vivido los fracasos empresariales o personales; pues les permitió descubrir lo que no funcionó, lo que sí funcionó, fortalecer el carácter, prepararlos para saber enfrentar una situación de esa naturaleza en el futuro.

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